Guía para crear personajes enganchadores

Si por fin te has decidido a escribir tu obra, es probable que esté pensando en cómo construir tus personajes. Al igual que elegir el título de tu obra, este elemento es sumamente importante. Es el pilar principal sobre el cual se sustenta la obra, es lo que le puede dar profundidad y generar recordación. En últimas, es el elemento con el que los lectores se van a identificar y conectar. A continuación, 5 tips para crear personajes ganadores y no morir en el intento.

  1. ¿Crear personajes planos o redondo?

Antes de empezar, ¿sabes cuál es la diferencia entre ambos? Los personajes planos son aquellos que tienen una naturaleza simple, son estáticos, por lo que no muestran mayor avance ni movimiento durante la historia. Por el contrario, los redondos proveen dinamismo y resultan bastante complejos, es decir tienen virtudes, sueños, debilidades, miedos. Todas esas características hacen que sean realistas y evolucionen de acuerdo con el desarrollo de la historia.

De esta manera, cuando de crear personajes principales y secundarios se trata, la recomendación es utilizar redondos. Esto con el fin de crear afinidad con el lector, mostrar sus emociones y conectar con el público. Sin embargo, los personajes planos no están del todo prohibidos. Utilizarlos como personajes secundarios permite generar un reconocimiento rápido y contraste con los demás.

  • Define la voz

A la hora de definir la voz de los personajes, es necesario pensar en el tipo de personaje, en su contexto, en su personalidad, en su educación. Todo esto te permitirá darle una voz acorde, natural, que permita entender y conocer al personaje. Por esto, la recomendación es evitar lenguaje exagerado o fuera de contexto. Por ejemplo, si tu personaje principal es un adolescente de bajos recursos, no pretendas que se comunique de una forma sofisticada o utilice lenguaje ajeno. Esto hará que sea poco creíble.

¿Y qué pasa con el contexto?

En muchas ocasiones, puede ser que estemos contando nuestra historia en un contexto distinto o en otra línea de tiempo. Imagina, por ejemplo, una obra que se desarrolla en el siglo XVI, o en un contexto muy específico (religioso, académico, etc.), el lenguaje que utilizamos debe ser acorde. No sería lógico utilizar terminología actual cuando estamos hablando de una época tan lejana. En este sentido, si te resulta muy complejo desarrollar este tipo de lenguaje, puedes evitar narrar en primera persona y recurrir a una tercera, para así mantener una misma voz.

  • ¿Cómo describir los personajes?

Cuando hablamos de los personajes, tenemos que pensar en todo aquello que los rodea, familia, afiliaciones, interacciones. Todo esto constituye el contexto y es lo que nos permite presentar o dar a conocer la personalidad de cada uno.

Frente a este punto, es necesario pensar en la cantidad de información que queremos revelar. Muchos autores eligen extenderse en la descripción física, mental o de contexto de los personajes. Esto no es del todo malo si esta no detiene ni obstaculiza el desarrollo de la historia. Ten en cuenta que cuando las descripciones se alargan por varias líneas, puede resultar un poco tedioso para el lector, por esto, la recomendación es integrar, en la medida de lo posible, la descripción del contexto dentro de la propia narración.

Por ejemplo: Carlos llevada 20 de sus 30 años de vida dedicado a tocar el piano, gracias a la pasión heredada de su padre fallecido, quien también lo involucró en el mundo de las letras.

Este tipo de descripción permite conocer la edad de Carlos, sus pasiones y algo de su contexto familiar. Con este recurso evitamos las descripciones exageradamente largas y el abuso de adjetivos.

  • Cuidado con el uso de extranjerismos

Cuando hablamos de crear personajes, decidir los nombres puede ser complicado. Tal vez te ha pasado que cuando vas a nombrar a tus personajes te acuerdas de todos aquellos nombres cool que has sacado de películas o libros, que suenan muy bien y que te mueres por usar en tu historia.

Sin embargo, es muy importante que pienses en el contexto en el que se desarrolla tu narración, por ejemplo: si tus protagonistas son colombianos, un nombre como Akihiko puede resultar algo fuera de contexto y le hace perder credibilidad al personaje. ¿Por qué? Lo hace muy artificial y es difícil encontrar una conexión con él. Por eso, el consejo es que siempre que elijas utilizar el recurso de los extranjerismos, hazlo con sentido y de manera justificada.

Así, si Akihiko vive en Colombia, pero toda su familia tiene nacionalidad japonesa, resulta más lógico.

Esto no solo aplica a los nombres, sino al uso de extranjerismos en general, ya que de manera bien usada pueden aportarnos características de los personajes, del ambiente en el que se desenvuelve, de su forma de hablar, etc. Así que no los uses al azar.

  • ¿Cómo no caer en los clichés?

A la hora de crear personajes, puede ser que vengan a tu cabeza estereotipos como el villano, la mujer hermosa que no sabe que lo es, la abuela encantadora, etc. Usar este tipo de personajes no es del todo malo, siempre y cuando puedas hacerlos únicos y originales. ¿Cómo hacerlo? Presta atención a estos tips:

  • Piensa en personas reales

No te quedes con una sola descripción, la niña arrogante, el viejo sabio. Trata de imaginar personajes con comportamientos reales, con familias creíbles, con defectos y matices. Recuerda que no todo debe ser blanco o negro.

  • Piensa en los rasgos contradictorios

Integrar un rasgo que no es típico del estereotipo permite crear un personaje con distintas dimensiones, lo que lo aleja del cliché. Por ejemplo, imagina una niña que despierta la ternura en todos, pero que también es manipuladora. Esto le dará una identidad única a tu personaje.

  • Piensa en sorprender a tus lectores

Cuando hablamos de clichés, es claro que los lectores saben qué esperar de los personajes. Así que piensa en maneras de evitarlos o romper el estereotipo y sorprender al lector con lo inesperado.

Finalmente, recuerda que no hay una sola forma de crear personajes, hay mil maneras de abordalos y darles vida. Recuerda que leer es un excelente recurso para conocer más manera de presentar a los personajes y darles más profundidad. Haz uso de tu creatividad y deja volar tu imaginación.

Referencias

Formaciones para escritores Sinjania. Siete personajes estereotipados que no deberías incluir en tu novela. Recuperado de https://www.sinjania.com/personajes-estereotipados/

Vega, G. (10 de mayo 2019). Decir ‘storytelling’ en vez de ‘narrativa’ no te hace más listo y puede dañar tu cultura. El País. Recuperado

https://retina.elpais.com/retina/2019/05/07/tendencias/1557221196_860232.html