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¿Cómo crear personajes de terror y hacerlos memorables?

Es probable que todos tengamos monstruos en la cabeza, seres que
de tanto en tanto se aparecen en nuestras pesadillas. También puede ser que
tengamos historias terroríficas por contar, pero no sabemos cómo darles forma a
sus protagonistas.

Por eso te traemos una guía para crear personajes de terror y
ponerle los pelos de punta a tu protagonista y también a tus lectores.
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Photo by Lukas Denier on Unsplash

 

Primero, ¿qué es son los personajes terroríficos?

 

Cuando hablamos de terror, es posible que vengan a nuestra cabeza monstruos a lo Guillermo del Toro o Stephen King. Sin duda, mucho de estos se han convertido en íconos del género. ¿O quién no ha tenido miedo de bañarse después de ver IT?

Sin embargo, el éxito de estos personajes recae en su profundidad narrativa. Es decir, no solo son imágenes aterradoras, sino que su construcción, su perfil psicológico, su actuar, entre otros, los convierten en seres realmente escalofriantes.

 

Sin duda, un monstruo desfigurado, repugnante resulta muy impactante, pero puede ser aún más terrorífica la imagen de un hombre muy parecido a tu vecino con un perfil psicológico de psicópata. ¿De cuál sería más difícil escapar? ¿Cuál te daría más miedo?

 

Ahora que tenemos claro qué constituye un personaje de terror, hablemos de algunos puntos clave para construirlo.

 

Parte de tus miedos y úsalos a tu favor (H2)

 

Siempre que quieras crear personajes de terror, piensa en tus propios miedos. No intentes asustar a tu audiencia, sino a ti mismo. Por ejemplo, si le tienes miedo a la oscuridad, crea un personaje que se mueva entre sombra, que nunca puedas ver completo, pero que, aun así, te susurra al oído.

O si por el contario le temes a los monstruos con muchos dientes, puede inventar un ser desagradable que es cada escena está despedazando a otros con una mandíbula eterna. Lo importante es que uses ese miedo propio para asustar a tus personajes. Crear monstruos o psicópatas que en la vida real te pondrían los pelos de punta a ti.

 

 

¿Qué caracteriza a los buenos personajes de terror? (H2)

 

·       Dale ventaja sobre los demás personajes (H3)

 

Un personaje terrorífico por excelencia debe ser casi que invencible. No da mucho miedo un monstruo que después de perseguir al protagonista por toda la casa muere de un disparo en la cabeza. O un acosador que es delatado por develar su IP.

El secreto de los buenos personajes de terror es que desesperen al protagonista. Que le haga creer que está cerca a la salida para luego cerrarle la puerta en la cara. Los muchos intentos fallidos del protagonista por escapar hacen que este monstruo que creaste se vuelva cada vez más invencible y, por extensión, más aterrador.

Además, es una excelente manera de hacer que el lector sienta el mismo desespero que le protagonista. Seguro tu audiencia se preguntará: ¿y cómo saldría yo de esta?

 

·       Deben ser inteligentes

 

Un aspecto que puede hacer de un personaje algo aterrador es su inteligencia. Su habilidad para sortear situaciones inesperadas le adjudica una sensación de ser invencible. Sácale provecho a tus personajes de terror y nos los conviertas en algo tonto o fácilmente derrotable. Sin duda, perderás a tu lector en un segundo.

 

·       No puede aparecer de la nada

 

Como dijimos al principio, los buenos personajes de terror deben tener un desarrollo narrativo complejo para ser realmente aterradores. Por eso, un payaso asesino no puede simplemente aparece a corretear a todos sin tener un desarrollo clave dentro de la historia. Por más aterrador que sea, si no tiene un valor narrativo, es solo una decoración más.

 

No siempre los buenos ganan

 

Aunque todos amamos los finales felices, nada mata una historia de terror más que la salvación obligada del protagonista. Piensa en esa historia de terror que se solucionan con un toque mágico o una intervención de último momento. O qué tal aquellas escenas en las que el malo le da todo un discurso a su víctima antes de atacar dándole todo el tiempo de escapar o de que una intervención divina llegue de la nada.

Esto, sin duda, mata cualquier suspenso. Por eso, la recomendación es brindarle al protagonista herramientas que le compren tiempo, pero que sean falibles. No es malo incluir la magia, pero asegúrate de que esta no acabe con el carácter terrorífico de tu personaje ni lo vuelve muy fácil de vencer.

 

La realidad supera a la ficción

 

No todos los personajes de terror son monstruos con dos cabezas y dientes filudos. Muchas veces, el verdadero miedo nace de situaciones mucho más cercanas a la vida real. Y también puede venir de personajes mucho más “normales”. El vecino con un pasado oscuro que se ha convertido en un asesino serial. O la profesora de historia que secretamente espía a sus estudiantes.

 

Ten en cuenta que los personajes de terror se vuelven memorables cuando hacen que tanto el protagonista como el lector nunca se sientan a salvo. No olvide echar mano a los monstruos que hay en tu cabeza y enriquecerlos con una construcción narrativa lo suficientemente aterradora que pueda ponerle los pelos de punta hasta el más valiente.