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Errores más comunes al escribir tu primera novela

Escribir no es una ciencia exacta, ni tampoco alberga verdades absolutas. Sin embargo, existen algunos lineamientos que pueden llevar a tu obra a un éxito rotundo o al triste olvido. `Por eso, si lo que estás buscando es mejorar tu escritura, te traemos una guía de los errores más comunes al escribir. No son los único, pero sí algunos de los más repetitivos.

 

Uno de los errores más comunes al escribir: los argumentos

Ya sea por que cae en clichés o porque no está bien definido, un mal argumento puede desconectar al lector casi de manera inmediata. Presta atención a estos consejos.

  • Crea argumentos interesantes

Recuerda que este punto es sobre el cual va a girar toda tu historia. Así que esfúerzate por exponer una trama interesante, que no sea plana. Aprende a planear tus argumentos. Crea momentos de tensión, de humor, si va de acuerdo a tu obra, clímax narrativos. Todo lo que sea necesario para mantener todo el tiempo al autor interesado.

  • Evita los chiclés

Como ya dijimos en post anteriores, basar tu escrito en un cliché o estereotipo puede hace que el lector sienta que ya leyó muchas obras como la tuya. No queremos decir que este tipo de personajes o escenarios estén prohibidos, pero si los vas a usar, asegúrate de darle un giro lo suficientemente interesante para alimentar tu trama y sorprender al lector.

  • La moda sí incomoda

De la mano de los chiclés están lo temas de moda. En estos tiempos es muy común ver cientos de obras desarrollando el mismo tema. Vampiros, adolescentes con poderes extraordinarios, contagios, etc. Y aunque para muchos autores esto resultó novedoso y bastante exitoso, no lo será si no le agregas algo original y distinto de todo lo demás que ha sido publicado.

Menos es más: frases demasiado largas y subordinadas

A todos nos ha pasado que a la hora de escribir tenemos más de una idea en mente. Y en algunos casos esto se ve reflejado en frases muy larga, en las que sin querer presentamos muchas ideas que al final terminan confundiendo al lector. Este es otro de los errores más comunes al escribir cualquier tipo de texto. Mala puntuación, muchas ideas mezcladas o demasiada información y exceso de incisos.

Puede ser que queramos agregar información a la idea principal y utilicemos el recurso de los incisos o frases subordinadas. El problema con este recurso es que en su mayoría estos insertos distraen de lo que queríamos decir en primer lugar. Veamos un ejemplo:

En este ejemplo vemos que, aunque la descripción de Renata nos permite conocer más de sus características, no desarrolla lo que quería decir la frase.

Así que nuestro consejo es mantener ideas simples, no utilizar frases subordinadas ni demasiado incisos a menos que sea necesario. Esto solo complica la lectura y distrae de la idea principal. Sin duda, tus lectores te lo agradecerán.

No te olvide los diálogos

Este recurso es uno de los que más salta a la vista cuando abrimos un libro. Y también delata a los escritores novatos. Por eso, ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Acotaciones equivocadas y falta de puntuación

Estos son algunos de los errores más comunes al escribir, pues cuando los diálogos están mal construidos, son confusos y hacen que perdamos el hilo.

Cuántas veces nos ha pasado que, al llegar a uno de estos diálogos, no entendemos quién está hablando, dónde empiezan y dónde terminan y qué quieren transmitir.

Esto tampoco quiere decir que tengamos que nombrar a los personajes en cada intervención, pues esto también aburre.

  • Verosimilitud vs. realismo

Este punto es uno de los que más se repiten en la escritura de cuentos o novelas. Es muy común que los escritores intenten plasmar los diálogos tal cual sonarían en la vida real.

Aunque esto no es enteramente nocivo para tu relato, pues permite ver conocer algo de tus personajes, sí puede hacer que en muchos casos sean ilegibles. Por ejemplo, incluir demasiadas onomatopeyas (mmmm, shhhhh, ohhh) o hacer el discurso desordenado como en el lenguaje verbal.

Acá es donde entran los diálogos verosímiles, pues, aunque deben estar muy cerca a una conversación real, deben estar bien pensados y, más importante aún, muy bien escritos.

  • Cambios de tiempo verbal

Puede que no los hayas notado antes, pero el cambio de tiempo afecta gravemente el desarrollo de tu discurso narrativo. Así que antes de empezar a escribir, define en qué tiempo se va a desarrollar tu obra, para que de esta manera no haya saltos injustificados y confusos.

A menos que el desarrollo de tu argumente lo requiera, no viajes al pasado sin más. Créeme, tus lectores no estarán contentos.

  • Cambios de narrador

De la mano de los tiempos verbales está otro de los errores más comunes al escribir: cambio de narrador. Es muy común perdernos en una narración cuando no sabemos quién está hablando.

Si este punto te genera conflicto y no sabes cómo mantener el hilo de la narración, elige una sola voz. Por ejemplo, si estás hablando en presente y en tercera persona, pero quieres hacer una acotación al pasado, no cambies de voz. Así, no debes saltar de narrador y conservar la línea de tiempo que llevabas.

Descripciones eternas vs. falta de información

Imagina que llegaste a tu capítulo favorito o es hora de presentar a ese personaje que le va a dar la vuelta a toda tu historia. Estás emocionado y no quieres escatimar en palabras; sin embargo, esto puede resultar sumamente perjudicial para tu relato.

Las descripciones muy largas de persona, espacios o situaciones desvían la atención del lector y hacen que pierda el hilo.

Con esto no queremos decir que las omitas, recuerda que cualquier extremo es malo y la falta de información también te puede afectar.

Así que asegúrate de incluir la información necesaria para darle contexto a tus personajes o una situación específica sin caer en los excesos.

  • Adverbios terminados en -mente y adjetivos

Al igual que las frases muy largas, las descripciones llenas de adjetivos y adverbios hacen la lectura muy complicada. Lo peor de todo, hacen ver tu escritura algo perezosa.

Por ejemplo, el uso excesivo de adverbios terminados en -mente da la impresión de relleno. En otras palabras, tus lectores pueden pensar que se te acabaron las palabras y rellenaste con adverbios. Siempre busca otros recursos para reemplazarlos.

  • Ritmo de descripciones

Pero siempre hay excepciones y momentos para todo. Puede ser que en algún momento de tu narración quieras darle un descanso a tu lector.

Justo en este punto, una descripción más robusta puede ayudarte a disminuir el ritmo de tu historia. Imagina, por ejemplo, que estás describiendo una escena en la que quieres transmitir la lentitud del tiempo que se vive en un encierro.

Una descripción más detallada puede ayudarte a disminuir la velocidad de tu relato y darle al lector la sensación de que está atrapado junto con tus personajes.

A la hora de escribir no hay verdades absolutas, pero sí hay errores que puedes evitar para alcanzar el éxito con tu obra. Por eso, presta atención a este listado de los errores más comunes al escribir, puede guiarte en la construcción de tu relato y ayudarte a enamorar a tus lectores.

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